sábado, 12 de enero de 2013

Comienza el Mundial 2013

En la jornada de ayer viernes arrancó el Mundial de de Balonmano que se disputa en España. Ocho años nos separan del único título mundial (2005) conseguido por el balonmano español. En esta ocasión será difícil repetir la gesta pero no imposible. La selección de Valero Rivera está formada por jugadores de primer nivel mundial - Sterbik, Albert Rocas, Alberto Entrerríos - que en nada desmerecen al resto de favoritas.  En este apartado destacamos a varios equipos. La gran favorita es Francia, con Karabatic como líder indiscutible. Un peldaño por detrás se encuentran selecciones como la danesa que cuenta con Mikkel Hansen (uno de los mejores laterales del mundo) y la croata que deberá sustentar su juego en la rotundidad en ambas áreas de Igor Vori y Domagoj Duvnjak.

La selección francesa dirigida desde el banquillo por Claude Onesta está a las puertas de conseguir un hito histórico en este deporte. Nunca un combinado nacional logró alzarse como el mejor del mundo en cinco ocasiones. Destacamos también a selecciones que no tienen tanta relevancia ni nombre como las antes citadas pero no por ello son menos importantes. Polonia, Hungría o Islandia son equipos que a un partido pueden ganar a cualquiera.

El Mundial comenzó según lo previsto. España ganó en la Caja Mágica - Madrid - el partido inaugural ante Argelia. Los españoles no encontraron obstáculo en los africanos para ganar con suficiencia. Ante el poco fuste del rival, Rivera optó por dar minutos a los suplentes del equipo a modo de rodaje para los partidos importantes en próximas rondas. La selección no notó la baja del ya retirado Hombrados siendo  José Manuel Sierra elegido mejor jugador del encuentro por su actuación bajo palos. El resultado final refleja la diferencia entre ambos equipos: 27-14.


Ariño efectuando un lanzamiento a puerta
Victor Tomás, extremo del Barça, estuvo especialmente entonado anotando seis goles desde los siete metros - ocho tantos en total - aprovechando la alarmante debilidad de la defensa argelina.

Con el partido resuelto, el seleccionador dio minutos a los debutantes. Montoro, Antonio García y Ariño disputaron sus primeros minutos en una gran competición internacional y todos lograron anotar. El lateral del FC Barcelona Intersport fue el más acertado de los primerizos consiguiendo dos goles en seis lanzamientos.

El lunes 14 de enero España disputará su segundo partido del Mundial ante Egipto.

FUENTES:
http://www.rtve.es/deportes
http://www.elperiodico.com
http://es.eurosport.yahoo.com
www.google.es

jueves, 10 de enero de 2013

Camino al Olimpo: Maradona y Messi

El martes 8 de enero de 2013 tuvo lugar un hecho histórico en el mundo del fútbol. Lionel Messi, futbolista del F.C. Barcelona, se hacía con su cuarto Balón de Oro. De esta forma, abandonaba  el selecto club que formaba junto a leyendas como Marco Van Basten, Johan Cruyff y Michel Platini (todos ellos con tres premios en su haber) y entraba en una nueva dimensión. A partir de este hecho surgen multitud de debates. ¿Es merecedor de los cuatro galardones?, ¿qué tiene que hacer un futbolista nacido en España para ganar el Balón de Oro?, ¿el premio es limpio y transparente? y, sobre todo, ¿es Messi el mejor jugador de fútbol de la historia? Centrémonos en la última cuestión.

A la hora de dirimir esta cuestión nos encontramos con varios criterios a seguir. Si simplificamos y ceñimos la decisión en cuanto a premios individuales, no hay duda. Lionel Messi es el mejor jugador de la historia. Pero en ese caso surgirían las voces discordantes que aludirían a que la falta de objetividad e, incluso, los amiguismos empañan la elección del ganador de este tipo de premios. Dicho de otra forma, no se puede tomar en serio plenamente la justicia del Balón de Oro si, por ejemplo, Fabio Cannavaro tiene un premio en sus vitrinas y Franco Baresi o Paolo Maldini no lo tienen. Es más, la lista de grandes olvidados del Balón de Oro a lo largo de sus más de cincuenta años de existencia supera con creces a la de los galardonados. 

Lionel Messi cumplirá este año los 26. A esta edad, el argentino ha ganado cinco Ligas españolas, tres Champions League y dos Mundialitos de clubes, entre otros tantos campeonatos. Un bagaje profesional que cualquier jugador de un gran equipo firmaría a la hora de retirarse. A Messi le quedan seis u ocho años a gran nivel. Su futuro abruma. Pero ni los premios individuales, ni los de equipo, ni las grandes actuaciones en los partidos trascendentales, ni ser el máximo goleador del F.C. Barcelona a tan temprana edad, ni la reconciliación con la afición argentina; aún le falta conseguir algo para convertirse en el mejor jugador de la historia. Son muchos los grandes jugadores que aspiran a este cetro simbólico. Pero sólo uno ha trascendido de su condición de deportista, sólo uno despierta un fervor religioso entre sus seguidores. Messi compite contra sí mismo, contra sus rivales contemporáneos y contra una sombra muy alargada: Diego Armando Maradona.

La eterna comparación

En el verano del 86, un periodista alemán llegó a Buenos Aires para cubrir las sensaciones de los argentinos tras la consecución del Mundial de Fútbol en México. Maradona ya estaba beatificado. El mundo del fútbol trataba de asimilar la exhibición del 10. Un hombre había ganado el evento futbolístico más importante del mundo él solo. Para el recuerdo, la exhibición ante Inglaterra - poco tiempo después de la Guerra de las Malvinas - con dos goles estratosféricos. La mano de Dios y el que es para muchos el mejor gol de la historia. "En recorrida memorable", como diría Victor Hugo Morales (narrador del encuentro), Maradona regateó a cuanto inglés le salió por el camino y anotó el gol que daba el pase a Argentina a las semifinales del campeonato.

En este contexto, el periodista alemán se subió a un taxi camino del hotel. Preguntó al conductor cuál era el mejor futbolista del mundo en su criterio. El periodista esperaba una respuesta pero recibió otra. El taxista respondió que el mejor jugador del mundo era el alemán Lottar Matthäus. "Un jugador que ataca, defiende, manda en el equipo", argumentó el argentino. Confuso, el periodista preguntó por Maradona. La réplica fue demoledora. "Usted me preguntó por jugadores terrenales, Maradona es Dios".

Debe ser muy difícil para Messi asimilar que su, digámoslo así, gran rival es también su gran ídolo y referente. En los inicios de su carrera, Lionel era otro candidato más a sucesor de Diego. Como lo fue Saviola, por citar alguno. Un tipo rápido, con desborde, pero a la sombra de Ronaldinho Gaúcho. Pero los excesos y la falta de profesionalidad, más la llegada de Guardiola al banquillo del Camp Nou fueron el detonante definitivo; Ronaldinho dejaba el Barça. Messi heredaba el 10. Veinte años antes- que no son nada - un tal Diego Armando Maradona, también argentino, también habilidoso, también rozando sin llegar al 1'70, vestía esa camiseta. El morbo estaba servido. ¿Y qué es el periodismo deportivo sino morbo?

Pero Messi no se ahogaba en medio del océano de la comparación con el Pelusa. Se mantenía con soltura. Lideraba a su equipo en todas las competiciones. El 2-6 al Madrid en Liga dibujó un nuevo paisaje. Messi pasaba de ser un 7 con tendencia a las diagonales, a convertirse en un 10 que arrancaba los partidos de 9 y que se le podía ver en varias fases de los partidos como 8 o incluso como 5. El futbolista total. Messi ha liderado brillantemente al que muchos de los expertos en fútbol consideran el mejor equipo de fútbol de la historia. Tanto en juego como en títu

¿Quieres ser Diego Armando Maradona?

Volvamos a Maradona. El venerado futbolista argentino completó su transición de simple mortal a eterno tas cerrar su etapa en el Nápoles. Después de una rocambolesca - en todos los sentidos - etapa en el Barça, Diego cambió de equipo y se marchó al sur de Italia. Llegaba a un equipo de mitad de tabla en Italia. Después de firmar el contrato, el club cambió para siempre. El Nápoles ganó dos Scudettos y una Copa de la Uefa. Impensable, improbable, inolvidable. Si los argentinos adoran a Maradona, los napolitanos le idolatran. El mejor jugador del mundo jugaba en un equipo conformado para metas menores. D10S tiene sus propios milagros. Esta circunstancia también lastra a Messi en la comparación. Las palabras de muchos expertos parecen exigir al cuádruple ganador del Balón de Oro que pida perdón públicamente por jugar en el mismo equipo que Xavi Hernández y Andrés Iniesta. Muchos piden públicamente que Messi para ser considerado al mismo nivel de Maradona, debe hacer campeón a un equipo inferior y sobre todo, hacer campeón - él solo - a Argentina.

Aunque, pensándolo bien, ¿de verdad hay que elegir?










domingo, 6 de enero de 2013

Maravich: el genio que nunca ganó

Earvin "Magic" Johnson (1959) es el arquitecto principal del glorioso Showtime de Los Angeles Lakers en los 80. Un base de 2'06 que hacía magia botando el balón. Siempre con una sonrisa. Asistente prodigioso, anotador implacable, su récord de triples-dobles sólo encuentran rival en el mítico Oscar Robertson. Su repertorio era inacabable: pases mirando al tendido, contraataques vibrantes, dribilings imparables; nadie hacía mejores trucos que Magic.  Hacía real cada jornada lo que otros ni se atrevían a imaginar. Su rivalidad con Larry Bird cambió la NBA y el baloncesto moderno.

Jason Williams (1975), Steve Nash (1974), Chris Paul (1985), Rajon Rondo (1986), más recientemente Ricky Rubio (1990)... son muchos los bases que en los últimos tiempos se han caracterizado por convertir la NBA en un concurso de talento. Continuaron - continúan algunos - el gusto por el espectáculo, por el más difícil todavía. Siguieron la estela de Magic. Pero Magic también fue admirador antes que admirado. En una entrevista, el eterno 32 de Los Angeles Lakers declaró que una de sus inspiraciones a la hora de jugar tiene nombre, apellido y apodo: Pete "Pistol" Maravich (1947).

Hoy 6 de enero de 2013 se cumplen 25 años de la temprana muerte de Maravich. Un pionero, quizá uno de los grandes responsables de que el baloncesto se entienda como espectáculo. Magic Johnson sublimó el Showtime, Pistol Maravich fue uno de los precursores. Un mago con el balón, pero con una capacidad endiablada para la anotación. Pocas veces un sobrenombre fue tan adecuado. Durante su etapa universitaria promedió 44 puntos por encuentro. Nadie osa siquiera inquietar esta marca tremebunda. Casi una treintena de partidos superando los 50 puntos. Todo suena extraterrestre en el Maravich de la NCAA

Maravich era un cañonero con un gusto especial por la poesía. Martilleaba incesantemente a sus rivales a base de lanzamientos certeros mientras hacía las delicias de la grada con pases y jugadas - literalmente - imposibles. Los guarismos del base en la liga de los mayores reflejan del mismo modo su inconmensurable talento. Llegó a proclamarse máximo anotador de la NBA con 31 puntos de media en una temporada . Atlanta Hawks (1970-1974), New Orleans Jazz (1974-1979), Utah Jazz (1979) y Boston Celtics (1980) son los equipos que disfrutaron de su talento. Y de su genio. A cambio, Maravich recibió aplausos del público y críticas feroces de jugadores y prensa. Los primeros veían exagerados sus salarios - no obstante, acordes a un jugador de tanto talento- y, en ocasiones, no entendían sus peculiares decisiones durante el juego. Incluso si acababan en espectaculares canastas. Los celos siguieron a Maravich durante toda su carrera. Como a todos los que son diferentes. Por otra parte, la prensa alababa al pistolero por su talento innato pero señalaban agriamente que era incapaz de llevar a un equipo hacia el anillo. Apuntaban a una flagrante falta de carisma, a ese hambre que define a los grandes. Pete "Pistol" Maravich jugaba para divertir y para divertirse.

 Problemas familiares, lesiones graves y muy seguidas en el tiempo - ambas rodillas -, una enfermedad que le hizo sufrir un declive físico; todo marcó el bagaje de Maravich en la NBA. Anunció su retirada a los 32 años, con todo por ganar y nada por demostrar.

Pete "Pistol" Maravich era un artista. Incomprendido en su época. Como tantos otros. Si hubiera sido un pintor postimpresionista holandés del siglo XIX, no habría vendido un solo cuadro en vida. Pero sería recordado por todos. Imitado por otros. Si hubiera sido música, sería un jazz alocado, espontáneo y brillante. Cuando un base talentoso - sobre todo si es caucásico - comienza a hacer ruido en la mejor liga del mundo - véase Ricky Rubio -, súbitamente comienza a surgir el nombre de Maravich

El playmaker que sólo encuentra parangón en jugadores del nivel de Magic o Bob Cousy murió a los 40 años. Un ataque al corazón fulminó a Pete Maravich jugando un partido de baloncesto en la humilde pista de la Iglesia Evangélica de Pasadena (California, EEUU). Lejos de focos y cámaras. Practicando el deporte que le había dado todo y nada. Historia de un genio que nunca ganó.

FUENTES:
http://www.marca.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Pete_Maravich
http://www.nba.com
http://www.jotdown.es
www.google.es
www.youtube.com Créditos a PetePistolMaravich